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10/10/2012

Ballmer confirma que Microsoft podría lanzar un móvil

{n}En su carta a los accionistas, señala que la empresa se enfocará más a la producción de aparatos, siguiendo el éxito de la consola Xbox{fn}{nl}{nl} {n}{fn}¿Microsoft se llamará Microhard?{fn} Seguramente no cambie el nombre —como hizo Apple Computer— pero sí sus objetivos empresariales. Así lo ha dicho el consejero delegado Steve Ballmer en su anual carta a los accionistas, en la que deja entrever que Microsoft lanzará más aparatos del estilo del portátil Surface y más servicios a través de Internet.{nl}{nl} El modelo ejemplar es la consola Xbox que, por un lado, ha conseguido ventas millonarias y, por otro, que sus jugadores se abonen a los servicios online. En la ligazón de consola e Internet, Microsoft fue una precursora dentro del mundo de los videojuegos.{nl}{nl} El cambio de foco de la compañía, cuyo timón pasó de Gates a Ballmer en el año 2000, se ha ido dirigiendo hacia Internet —un campo menospreciado por Gates en los 90— y la movilidad, donde tampoco estuvo atenta la primera compañía mundial de software. El sistema operativo Windows nada tiene que decir, de momento, en telefonía móvil y tabletas.{nl}{nl} En esta revolución de Internet ni siquiera Apple se salvó de reenfocar su negocio, pues su apellido de "Computer" sobraba cuando sus mayores beneficios provenían primero del reproductor iPod y luego de los iPhone. Pero Apple no renuncia a la integración de software y hardware, ni Microsoft a su filosofía de vender su software a cualquier fabricante de aparatos, principalmente Dell y HP, aunque Ballmer deja la puerta abierta a otras experiencias. Entre ellas por supuesto, el que Microsoft fabrique su propia tableta, como ocurre con el Surface. Según cuenta Ballmer, hay por el mundo 1.300 millones de aparatos con Windows, pero, para desgracia de su compañía, casi todos en ordenadores de sobremesa.{nl}{nl} {n}"Vamos a seguir trabajando con un amplio ecosistema de socios para ofrecer una amplia gama de PCs con Windows, tabletas y teléfonos"{fn}, escribe Ballmer. "Habrá momentos en los que construimos dispositivos específicos con fines específicos, como hemos optado por hacer con Xbox y el recientemente anunciado Microsoft Surface{nl}{nl} "A medida que desarrollemos y actualicemos nuestros servicios de consumo, vamos a hacerlo de manera que aprovechan al máximo los avances de hardware, que se complementan entre sí y que se unifican todos los aparatos de la gente usa todos los días. Así que nada más sacarlo de la caja, el cliente recibirá un impresionante aparato que se conecta a las comunicaciones únicas, y a la productividad y servicios de entretenimiento de Microsoft, así como al acceso a las aplicaciones de nuestros socios y desarrolladores de todo el mundo".{nl}{nl} Para dar este salto de conexión automática de los aparatos con sistema operativo Windows con los servicios que se dan en Internet, Ballmer habla de Windows 8, "que llegará al mercado el 26 de octubre 2012", unido a la tableta Surface "una tableta con la potencia de un PC, hermoso, funcional, y perfecto tanto para uso personal como profesional".{nl}{nl} Ballmer recuerda los servicios en Internet de Microsoft, como la telefonía de Skype, el servicio de almacenamiento en la nube de SkyDrive o la sincronización multimedia de SmartGlass, que permite seleccionar un vídeo desde un ordenador y verlo en cualquier otro aparato, así como el Office para aparatos móviles, preparado tanto para las pantallas táctiles como para los aparatos con puntero.{nl}{nl} Pese a todo, por tercer año consecutivo, el bonus de Ballmer ha sido rebajado por el Consejo de Administración, al haber bajado la venta de ordenadores con Windows. El bonus se queda en 620.000 dólares, un 9% menos que el año anterior, según la documentación presentada en Securities and Exchange Commission, y la mitad del máximo. Su salario se mantuvo en 685.000 dólares. El Consejo también le ha castigado por las multas de la UE y el fallo de no ofrecer la posibilidad de cambiarse de navegador en los ordenadores con Windows.{nl}{nl} Fuente: El País